
La madrugada del 11 de agosto de 2025 quedará grabada a fuego en la memoria de Colombia. Mientras Bogotá y Colombia dormían, en la Clínica Fundación Santa Fe los médicos libraban una batalla perdida contra el tiempo.
Miguel Uribe Turbay, el senador de sonrisa franca y discurso firme, el hombre que llevaba en la sangre el legado político de su abuelo Julio César Turbay Ayala y la tragedia de su madre Diana Turbay, exhalaba su último aliento. Dos meses después del atentado que conmocionó al país, la violencia política volvía a cobrarse una víctima emblemática.
El día que Colombia contuvo el aliento, dispararon a Miguel
Era un viernes soleado, 7 de junio, cuando Miguel llegó al barrio Modelia para lo que sería su último acto público. El precandidato presidencial del Centro Democrático saludaba a sus simpatizantes cuando el estruendo de los disparos cortó el aire.
Tres balas: dos en la cabeza, una en la pierna. El autor material, un menor de 15 años que luego sería capturado, desapareció entre la multitud mientras Miguel Uribe Turbay se desangraba en los brazos de sus escoltas.
La escena tenía un macabro parecido con aquel 25 de enero de 1991, cuando su madre, la periodista Diana Turbay, murió durante un operativo de rescate tras meses de secuestro por parte del Cartel de Medellín. La historia se repetía, como si una maldición familiar persiguiera a los Turbay. “Decidí perdonar, pero nunca olvidar”, había dicho Miguel años atrás, pero el destino no le dio la oportunidad de escribir un final diferente.
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La agonía de dos meses de Miguel Uribe Turbay
En la Clínica Fundación Santa Fe, los mejores neurocirujanos del país lucharon contra lo imposible. Sus colegas del Senado, sus adversarios políticos y miles de colombianos comunes siguieron minuto a minuto los boletines médicos. Las redes sociales se llenaron de #FuerzaMiguel, mientras su esposa María Claudia Tarazona mantenía una vigilia permanente a las puertas de la UCI.
Pero las lesiones cerebrales eran demasiado severas. El joven político que había prometido “devolverle la esperanza a Colombia” no resistió más. A las 3:17 de la madrugada del 11 de agosto, los monitores emitieron el pitido plano que confirmaba lo inevitable.
El país se despertó de luto
La noticia corrió como pólvora. Álvaro Uribe Vélez, su mentor político, publicó un mensaje que reflejaba el dolor de todo un sector: “El mal todo lo destruye, hoy mataron la esperanza”. En las calles de Bogotá, simpatizantes comenzaron a llegar con velas y flores al lugar del atentado, donde ahora una improvisada capilla ardiente recordaba al hombre que soñó con la presidencia.
Su hermana María Carolina Hoyos, la exrepresentante a la Cámara, compartió una foto de infancia: “Vuela alto, hermano mío. Mamá te espera con los brazos abiertos en la eternidad”. La imagen de los dos niños sonrientes, hijos de una de las víctimas más emblemáticas del narcoterrorismo, conmovió hasta a los más críticos de su familia política.
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Las reacciones a su muerte
El presidente Gustavo Petro emitió un comunicado “La Presidencia de la República lamenta profundamente el fallecimiento del Senador Miguel Uribe Turbay. Expresamos nuestras más sinceras condolencias y toda nuestra solidaridad a su familia, amigos, y seres queridos en este difícil momento.”. Se espera una próxima comunicación, porque estaba en un consejo de ministros
Álvaro Uribe Vélez: “El mal todo lo destruye, mataron la esperanza. Que la lucha de Miguel sea luz que ilumine el camino correcto de Colombia”
Francia Márquez (Vicepresidenta): “Hoy es un día triste para el país. La violencia no puede seguir marcando nuestro destino. La democracia no se construye con balas ni con sangre…”
Pedro Sánchez (Ministro de Defensa): “Como nación, la mejor forma de honrar su memoria, es promover la unión y la paz para proteger la vida y la democracia…”
Carlos Fernando Galán (Alcalde de Bogotá): “Su asesinato debe ser un punto de quiebre para Colombia. No podemos aceptar la violencia en nuestro país…”
Iván Duque (Expresidente): “El terrorismo nos arrebató a una promesa de Colombia y a un líder íntegro y transparente. Mi solidaridad con su familia…”
María Fernanda Cabal (Senadora): “Colombia pierde hoy a un hombre íntegro… Miguel, tu ejemplo será motor para luchar sin descanso por Colombia”
David Luna (Precandidato presidencial): “Perdimos un amigo, un político excepcional, un hombre de convicciones fuertes y sin escándalos…”
Claudia López (Precandidata presidencial): “Me duele en el alma la muerte de Miguel Uribe… por encima de diferencias tenemos que unirnos para defender la democracia…”
Vicky Dávila (Precandidata presidencial): “Miguel Uribe, una gran ilusión que apagaron las balas. Miguel, ya estás en el cielo…”
Juvenal Díaz (Gobernador de Santander): “Amigo del alma, político valiente, una esperanza para Colombia. Lo mataron como en los peores años del país”
María Carolina Hoyos (Hermana del fallecido): “Con el corazón roto… ¡Vuela alto, Miguel de mi corazón, y descansa en paz!”
El eco internacional
Desde Washington hasta Buenos Aires, los mensajes de condolencia no se hicieron esperar. El secretario de Estado norteamericano Marco Rubio calificó el crimen como “un ataque a la democracia continental”. En la OEA, Laura Gil advirtió sobre el peligro de que resurja la violencia política en la región.
Marco Rubio (Secretario de Estado de EE. UU.): “Con profunda tristeza nos enteramos del trágico fallecimiento del senador colombiano Miguel Uribe. Estados Unidos se solidariza…”
Christopher Landau (Subsecretario de Estado de EE. UU.): “Como muchos otros en los Estados Unidos que se preocupan profundamente por Colombia, envío mis condolencias…”
María Elvira Salazar (Congresista de EE. UU.): “Con muchísima tristeza acompaño a la familia y seres queridos de Miguel Uribe… Actos de violencia política como este son ataques directos a la democracia…”
Alberto Núñez Feijóo (Político español, PP): “Lamento el fallecimiento de Miguel Uribe Turbay… Valiente y decidido, Uribe era un firme defensor de la libertad y la esperanza…”
Edmundo González Urrutia (Presidente legítimo de Venezuela): “Es duro aceptar que la violencia política acabe con la vida de alguien que solo quería trabajar por una Colombia mejor…”
Pero fue en Venezuela donde las reacciones generaron mayor polémica. Mientras algunos sectores chavistas celebraban el hecho en redes sociales, el gobierno de Nicolás Maduro emitió un frío comunicado de “condolencias al pueblo colombiano”, evitando mencionar directamente a Uribe Turbay.
La sombra de los años 90
Para muchos colombianos mayores de 40 años, este crimen trajo recuerdos dolorosos. Los asesinatos de Luis Carlos Galán, Carlos Pizarro y Bernardo Jaramillo en los años 90 parecían pesadillas superadas. Pero la muerte de Uribe Turbay demostraba que los demonios del pasado nunca se habían ido del todo.
“Es como si la historia se repitiera”, comentaba en un café del centro de Bogotá Jorge Eliécer, un taxista que recuerda vivamente aquellos años oscuros. “Solo que ahora las balas no vienen del narcotráfico, sino de no sabemos dónde”.
Las preguntas sin respuesta
Seis personas están detenidas, incluyendo el menor que disparó. Pero las grandes incógnitas permanecen: ¿Quién dio la orden? ¿Cuál fue el motivo real? Las teorías abundan, desde ajustes de cuentas hasta conspiraciones políticas, pero la Fiscalía no ha dado versiones concluyentes.
Lo que sí está claro es que Uribe Turbay se convirtió en el octavo candidato presidencial asesinado en la historia del país. Una estadística macabra que Colombia creía haber dejado atrás.
Adiós a un hijo de la tragedia y la política
Se confirma que su cuerpo será llevado al Capitolio Nacional para recibir honores, Colombia tendrá que mirarse al espejo. Miguel Uribe Turbay no fue solo un político: fue el hijo que perdió a su madre por la violencia, el hombre que eligió el servicio público a pesar de todo, la víctima de un crimen que revela las heridas aún abiertas de la nación.
Mientras escribo estas líneas, recuerdo sus últimas palabras públicas antes del atentado: “Creo en una Colombia donde las diferencias se resuelvan con votos, no con balas”. Hoy, esa frase suena a epitafio y a denuncia. A promesa incumplida y a tarea pendiente.
El llamado de NotiColombia.net
En medio del dolor y la indignación, desde este medio hacemos un llamado urgente:
Que el asesinato de Miguel Uribe Turbay no sea solo otra noticia que olvidaremos en dos semanas. Que sea el punto de inflexión que nos lleve a rechazar de manera categórica cualquier forma de violencia política.
Exigimos a las autoridades una investigación exhaustiva que no quede en la captura de los autores materiales. Colombia merece saber la verdad completa.
A los líderes políticos de todos los sectores les pedimos moderación en el lenguaje. Las palabras pueden convertirse en balas cuando alimentan el odio. Respetemos la diferencia, no estigmaticemos ni polaricemos más a Colombia por querer tener el poder.
A los ciudadanos nos toca reflexionar: ¿Qué país queremos dejar a nuestros hijos? ¿Uno donde pensar diferente sea un riesgo mortal?.
Miguel Uribe Turbay soñó con una Colombia mejor. Honrar su memoria significa trabajar por ese ideal, desde el lugar que cada uno ocupa en la sociedad.
Hoy lloramos a otra víctima. Mañana debemos construir entre todos un país donde nadie más tenga que morir por sus ideas. Ese es el verdadero cambio, cuando estamos a un paso de la destrucción de nuestro país, de nuestra sociedad



